Uber, la compañía estadounidense que proporciona servicios de transporte particular, ha entrado oficialmente a la industria del cannabis. El gigante tecnológico informó esta semana que permitirá a los usuarios de Ontario, Canadá, realizar pedidos de cannabis a través de su aplicación Uber Eats.

Según lo que ha dado a entender Uber, que ya realiza domicilios de licores a través de su unidad Eats, esta incursión en la industria del cannabis no significa que se permitan domicilios de cannabis. Los clientes podrán realizar pedidos desde la aplicación de Uber Eats a la minorista de Cannabis Tokyo Smoke, y luego podrán recogerlos en la tienda más cercana.

Dara Khosrowshahi, CEO de Uber, dijo que la compañía estaba considerando entrar a la industria del cannabis desde hace algún tiempo. El anuncio del lunes impulsó las acciones de la compañía en un 1,2 %.

“Continuamos observando de cerca las regulaciones y oportunidades mercado por mercado. Y a medida que evolucionen las leyes locales y federales, exploraremos oportunidades con comerciantes que operan en otras regiones”, le dijo un portavoz de Uber a la agencia Reuters.

La participación de Uber en la industria del cannabis, dice la compañía, servirá para que los canadienses compren cannabis seguro y legal, ayudando así a combatir el mercado ilegal que aún representa más del 40 % de todas las ventas a nivel nacional.

Pese a haber legalizado el uso del cannabis recreativo en el país, Canadá aún intenta controlar el mercado de la marihuana, pues los productores siguen llevándose una gran tajada de las ventas anuales totales. Sin embargo, el mercado legal continúa creciendo de manera acelerada. Las ventas para 2021 ascienden a cerca de US$4.000 millones, y se espera que aumenten a US$6.700 para 2026, según BDS Analytics, una firma de investigación que analiza el crecimiento de esta industria.

Canadá se ha convertido en el gran laboratorio de la marihuana en el mundo. En Ontario, la edad mínima de consumo es de 19 años, como la del alcohol. Las tiendas que venden marihuana sólo pueden adquirir sus productos de cannabis a la Junta de Control de Alcohol de Ontario (LCBO por sus siglas en inglés), una empresa pública. A su vez, la LCBO compra a los productores autorizados por el Ministerio de Sanidad de Canadá para cultivar y procesar marihuana, como Canopy Growth.

Además, en todas las provincias excepto Quebec, la ley permite a cualquier persona en edad legal de consumir cannabis cultivar hasta cuatro plantas de marihuana para su consumo personal.

Uno de los retos pendientes para el experimento canadiense es la legalización de comestibles y bebidas. “Los comestibles tendrán un enorme impacto. Con tiempo, será uno de las categorías más importantes del mercado porque va a haber una variedad de productos atractivos para una mayor cantidad de consumidores, al no tener que fumar o utilizar los concentrados. Es más discreto y es más accesible en formato”, apunta Jennifer Lee, una de las principales expertas en el sector del cannabis en Canadá.