CBP One es una aplicación móvil de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, que permite a los extranjeros que no cuenten con los documentos necesarios para ingresar legalmente al país norteamericano acceder al agendamiento de una cita en un puerto de entrada terrestre, ubicado en la frontera suroeste, en los estados de Arizona, Texas o California. La aplicación es gratuita y se encuentra disponible en las tiendas Apple y Google Play.

La agencia federal establece que hay 1.450 citas disponibles diariamente a través de dicha plataforma. La mayoría de ellas se asignan de manera aleatoria y el resto para quienes han estado esperando más tiempo para conseguirlas. Los migrantes ubicados en el norte y centro de México pueden solicitarlas para ocho puertos distintos (Nogales, Brownsville, Eagle Pass, Hidalgo, Laredo, El Paso, Calexico y San Ysidro). Desde finales de agosto de este año, los no mexicanos también lo pueden hacer desde Tabasco y Chiapas, además de que los nacionales pueden realizar la solicitud desde cualquier parte de México.

En la página web de la oficina se lee que la mejor manera de conseguir una cita y asegurarse de que lo procesen en un puerto de entrada es registrarse con información precisa. Si tiene un pasaporte u otro documento de identidad, asegúrese de incluirlo en su registro. Una vez que lo haya completado, continúe “pidiendo una cita” utilizando el mismo censo, siempre que sea correcto. Crear nuevos o múltiples para intentar pedir varias citas hará que sea más difícil el trámite. Ahora bien, las citas no garantizan la admisión ni el otorgamiento del permiso humanitario (parole).

El Gobierno estadounidense dice que este es un mecanismo para ampliar las vías seguras y legales frente al fenómeno de la movilidad humana. Sin embargo, organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional, han resaltado varios problemas alrededor. De hecho, su directora para las Américas, Ana Piquer, dijo: “El uso de la aplicación condiciona la entrada y el acceso al asilo a la presentación en un puerto de entrada con una cita previa, lo que no es factible para algunas personas”. Agregó: “Si bien las innovaciones tecnológicas podrían potencialmente proporcionar un tránsito seguro y procesos fronterizos más ordenados, programas como CBP One no pueden condicionar y limitar la manera de buscar protección internacional en Estados Unidos”. La entidad menciona, entre otras cosas más, varios obstáculos alrededor de la herramienta: barreras tecnológicas, limitaciones lingüísticas y de alfabetización, desinformación y la naturaleza arbitraria de la asignación de citas.